domingo, 23 de noviembre de 2008

EVERYBODY IS HAVING LUNCH

Jueves 20 de noviembre de 2008
Stephen Greens Mall, Dublin, 12:11h

Llevo media hora intentando conectarme a una red WiFi gratuita en un centro comercial, aquí en el centro de Dublin. He pagado tres euros por un café pero creyendo que me iba a estar aquí mil horas con el Internet gratuito. Y no hay manera. Que me pase esto a mí… Que no se enteren los recruiters que si no no me contratan.
Anda!, que había que pedirlo cuando consumías algo en alguna tienda! Ahora sube alguien y me lo pone.
Me cago en la leche! Me han dado unas claves y sólo me dura 20 minutos! Pero si ponía acceso gratis en internet! ¿Se están riendo de mí? ¿Dónde están las cámaras?

[20 minutos después…]


Joder, qué tensión. Sólo he podido leer un poco el email y hablar un ratito con Ariel. La verdad es que el tema del wifi aquí en Dublín me está poniendo un poco nervioso. No hay manera de encontrar nada, y cuando lo encuentras pasan cosas como esta. Como pille un programa de esos para averiguar las claves se van a enterar.


Bueno, pues ya está la gente comiendo. Hace un momento no había nadie y ahora se ha llenado. Así que la gente come a las 12:48h. Y yo aquí con un café y robando energía para el móvil y el portátil. Y ocupando una mesa de cuatro. Pero es que tengo que bajar a pedir algo y no me apetece… Ya me acostumbraré al horario irlandés.


Hoy la ciudad la he encontrado más mejor. Incluso acaba de salir un rayito de sol. De momento no está lloviendo y la verdad es que se agradece, porque voy cargado como una mula. Con la mochila del portátil, y todos los cargadores, y con la bolsa del nuevo móvil. ¿Por qué no me llama nadie al teléfono?!?!?


Bueno, nos quedamos en que me subía al avión en Barajas. Pues eso, subí en Barajas y bajé en el aeropuerto de Dublín, que no sé cómo se llama. En el vuelo estuve hablando con un chico todo el rato. La verdad es que era muy amable, y se le entendía el inglés muy bien. Era ingeniero electrónico, pero ya no trabajaba más en eso. Ahora se dedicaba a gestionar proyectos de navegación. En concreto trabajaba con yates de lujo. Lo último que estaba haciendo era llevar un yate de Ginebra a las Bahamas para que su dueño, de 32 años, pasara tres semanas de vacaciones ahí. Todo por el módico precio de 175.000€ (si no entendí mal). El yate una pasada, me enseñó las fotos. ¿Qué mejor que estar en tu propio yate en lugar de alquilar uno en las Bahamas? Ay, qué mal repartido está el mundo… Le pregunté si conocía a los de Dirty Sexy Money, pero me dijo que no.


El caso es que el chico viaja por todo el mundo y vive en Florida, pero es de Dublin. Venía a Dublín a casa de su hermano. Así que yo, ni corto ni perezoso, le dije que si le podía pedir a su hermano que si sabía de alguna habitación o de alguien que quisiera alquilar una habitación. Le di mi email y él me dio el suyo. Hoy he recibido contestación diciendo que su hermano tenía una habitación disponible. Está un poco far away, pero está cerca del tren que te lleva al centro directamente. Le he escrito al hermano para ver cómo hacemos para verlo. Ya veremos…


Al final me fui a un hostal que está muy céntrico. El Barnacles. Comparto habitación con dos chicos canadienses, un español, una francesa y un italiano. En total seis. Gustavo, ¿te acuerdas del hostal al que fuimos en Nueva York? Pues así. Vamos, que hay que pedir turno para moverte. Pero bueno, ya he deshecho la maleta y el tema ducha lo he superado bastante bien. El hostal se supone que tiene wifi gratuita también, pero desde la habitación no funciona. En el cuarto común tampoco. Así que me tengo que bajar al mostrador de entrada para conectarme. ¿Y dicen que no necesitan ingenieros de telecomunicación!?!??!?! Yo creo que simplemente arreglando las wifi de todo el centro de la ciudad tendría trabajo para diez años.


De los compañeros de habitación podría contar alguna cosilla, pero aquí nos metemos en temas personales.

Hoy me he levantado, me he duchado, y he ido a desayunar. Todo a oscuras, porque cada uno se levanta a una hora y no mola molestar. Pero más o menos nos hemos levantado todos a la misma hora. El desayuno, pues bueno, no había leche. El colacao te lo haces con agua caliente y luego te dan unos cubitos de esos de crema de leche. ¿Dónde está la leche fresca de Londres?!?!? Y de sólido tantas tostadas con mantequilla como quieras, e incluso le puedes poner mermelada. Así igual llegas sin hambre hasta las 8 u 8:15 de la mañana.

Joder, definitivamente es la hora de comer. Las calles están llenas y el restaurante cafetería este también.

Hoy he visitado ya tres agencias de recruiters. La verdad es que la mañana me ha cundido bastante. Por la tarde iré a alguna más. Ahora ya me conocen “face to face”. Veremos si sirve para algo. De todas formas, mañana viernes quiero ir a un sitio que me han comentado en el hostal. Se trata de un edificio de oficinas donde hay mogollón de compañías. Así por encima he visto a Cisco y a alguna otra. Me pondré mi mejor corbata y me iré para allá con los currículums bajo el brazo. Sólo tengo que averiguar cómo se va.

El tema de los autobuses y los trenes no lo tengo muy claro todavía. Parece ser que hay que pagar el billete exacto. No sé si es 1,30€ ó 1,50€. Así que tengo que empezar a recoger monedas. Suerte que tengo experiencia de Buenos Aires, donde había tráfico de monedas y no encontrabas ni una. Creo que voy a añadir una nueva pesadilla a mi lista de pesadillas recurrentes. Hasta ahora el top 10 lo lideraban la de que no había terminado la carrera y tenía que examinarme, y por supuesto no había estudiado nada, y la de que voy en moto sin casco y tengo que volver a casa y pasar por al lado de la Guardia Civil. Ahora tendré la de tengo que coger el autobús y no tengo monedas. Yo por mí caminaría y ya llegaría, y así de paso veo la ciudad, pero la verdad es que voy bastante cargado con el portátil, así que paso.


Bueno, pues voy a ver si me centro con el tema de las agencias…


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